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Una sociedad para todas las edades

Introducción

Reflexión sobre el envejecimiento, los derechos de las personas mayores y la responsabilidad social y familiar en el cuidado durante esta etapa de la vida, en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.

“Todos los seres humanos sabemos que vamos a envejecer, pero nunca se ha hecho consiente que esta etapa de la vida se debe preparar”.

Una sociedad para todas las edades… (Declaración Política y Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento) con esta frase se comienza hoy esta ponencia. Sin lugar a dudas, hablar de vejez nunca será fácil en la medida en que se haga consiente el hecho que todos los seres humanos llegaremos a la etapa en que se perderá la autonomía y la funcionalidad. ¿Y por qué celebrar mundialmente un día de toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez? ¿Qué pasa en la sociedad que los adultos mayores no gozan de tantos derechos como los niños? ¿Dónde está la red de apoyo para los adultos mayores? Son preguntas que hoy surgen y que trataremos de darle respuesta a partir de realidades.

Inclusión y envejecimiento

Desde hace ya varios años, se ha venido abordando conceptos como inclusión, no solo en términos educativos con todas aquellas estrategias diseñadas para atender menores de edad en estado de enfermedad, problemas de aprendizaje, o población diversa que se enmarcan entre etnias, afros, migrantes y refugiados; también se habla hoy de inclusión global y aquí cabe todo aquello que tenga que ver con los adultos de 60 años que son catalogados como mayores.

El envejecimiento como proceso de vida

Dentro de las etapas del desarrollo que tiene el ser humano, la edad adulta es la etapa más prolongada. Desde el momento de la concepción, el transcurso de vida y hasta llegar a la muerte el proceso de envejecimiento es heterogéneo pues todos envejecen de forma distinta; es intrínseco e irreversible. Irremediablemente se llegará a ser viejo y este envejecimiento es una alcancía donde se acumulan experiencias vividas, necesidades, frustraciones, también alegrías, limitaciones, muchos cambios de orden físico pero también mental; se acumulan perdidas y no sólo de seres cercanos, también de capacidades que hacen ser funcional, pérdidas de orden mental que van ligadas a la toma de decisiones y de autosuficiencia. Es que cuando se es joven, el mundo es pequeño para todo lo que se puede hacer con la energía, la creatividad, la visión del entorno, los sueños por cumplir y las metas por alcanzar.

Cambios generacionales y familiares

Con el paso de los años, las familias numerosas donde el papá y la mamá son el centro y alrededor de ellos gira ese sentimiento de protección, respeto, fuerza, admiración se han venido deteriorando. Por cambios generacionales y factores externos correspondientes a la modernidad, el núcleo de la sociedad es mucho más reducido, ahora las familias de 14 miembros incluyendo los progenitores hoy se traducen a 4 personas siendo esta una familia numerosa. Y son esos cambios generacionales y sus características las que han hecho que los adultos catalogados como mayores pasen a un segundo renglón pues los jóvenes millennials y generación Z sienten y piensan distinto a aquellos que son sus abuelos. Y no es para menos, los avances tecnológicos, la era digital, las oportunidades de explorar el mundo a un clic ha hecho en gran medida que se pierdan los valores que van en la línea del respeto, de la tolerancia, de la solidaridad, la justicia y la paz.

Y desde luego no se puede generalizar, pero en esta sociedad y hablando del país, la brecha de inequidad es enorme. El estado de pobreza del pueblo cada vez aumenta más, los jóvenes que hoy están entre los 20 y 45 años tienen que salir a trabajar para buscar su sustento diario, dejar la escuela es la única opción y aquellos adultos mayores están siendo olvidados precisamente por el afán de producir. En paralelo al fenómeno anterior; también existe adultos mayores que superan los 60 años, que tienen que trabajar para lograr tener comida en su mesa, y es que no cuentan con un ingreso económico digno que permita estar dentro de las paredes cómodas de una casa. Quizás por desconocimiento, por falta de educación y de oportunidades laborales en su propia juventud no se accedió a un régimen pensional y al llegar a la adultez, los recursos son mínimos o nulos para sobre llevar la vida equipada de enfermedad, soledad, temor, miedo y angustia.

Vulneración de derechos

Es aquí donde se comienza la vulneración de derechos. Todos los seres humanos tenemos unos derechos universales, sin distinción de sexo, raza, edad, color, clases social; estos derechos son imprescriptibles pues no pierden vigencia con el tiempo y desde luego son derechos innatos e irrenunciables pues se nace con ellos y son un mandato de la constitución.

Derechos del adulto mayor en Colombia

Un adulto mayor en Colombia, tiene derecho a:

El maltrato al adulto mayor

Retomando el artículo que presenta la ONU con respecto al día de hoy 15 de Junio del 2022 “El maltrato de las personas mayores es un problema social que existe en los países en desarrollo y desarrollados y, por lo general, no se notifica suficientemente en todo el mundo. Tan solo en unos pocos países desarrollados hay tasas de prevalencia o estimaciones, que se sitúan entre un 1% y un 10%. Aunque se desconoce la magnitud del maltrato de los ancianos, su importancia social y moral es indiscutible. Por este motivo, este problema requiere una respuesta mundial multifacética que se centre en la protección de los derechos de las personas de edad”.

Formas de maltrato

Y viéndolo desde este enfoque, se maltrata un adulto cuando no tiene un techo digno donde pueda refugiarse del frio, la lluvia, el calor, donde se encuentre seguro todo aquello que pueda atentar contra su vida. Se maltrata un adulto mayor cuando no puede acceder a un sistema de salud y/o cuando no tiene medicinas o atención especializada por falta de recursos económicos.

Se maltrata un adulto mayor o anciano cuando se discrimina por no poder desarrollar actividades que le demanden esfuerzo físico, cuando no pueden responder mentalmente de forma rápida, coherente y precisa; se maltrata cuando no es tomado en cuenta, cuando no se hace partícipe de los adelantos tecnológicos pues fueron pensados para conectar ciudades, culturas, amigos pero no todos los adultos tienen las mismas competencias para aquellos medios tecnológicos evolucionados. También se maltrata un adulto mayor en estado de enfermedad cuando por amor se pretende dejarlo bajo el cuidado de personas no entrenadas en casa. Aquellos cuidadores sin estudio alguno en temas de gerontología o geriatría y mucho menos sin conocimientos de enfermería para ayudar a un cuidado integral.

Responsabilidad social y política pública

La Organización de las naciones unidas ONU es clara al escribir que los abusos a dos adultos siguen estando ocultos y este hecho tiene que mover las fibras de todos los que hoy estamos en una etapa de vida donde podemos hacer algo para que ello cambie.

Crear conciencia no solo para atender a los niños en su primera infancia es importante, crear conciencia es necesario para generar una red de apoyo para los adultos funcionales y en estado de enfermedad.

A solo dos años y medio de culminar la implementación de la política pública de atención a adulto mayor, que se creó desde el 2014 y con una duración de 10 años el estado Colombiano, todavía tiene brechas que cerrar pues esta política busca en uno de sus ejes el restablecimiento de derechos y darle una seguridad de ingresos económicos, acceso a la salud, y a todos los servicios sociales a los “viejos”, pero no se alcanza a cubrir tantas necesidades existentes en este segmento de la población.

La red de apoyo y el marco legal

Colombia ha generado Dentro de la línea de protección legal y gestión normativa fueron expedidas las siguientes normas: Ley 1171 de 2007, según la cual se establecen beneficios para las personas adultas mayores tales como descuentos en instituciones educativas, espectáculos, transporte público, sitios turísticos, ingreso gratuito a bienes de interés cultural, ventanillas preferenciales, asientos preferenciales en transporte público y prioridad en consulta médica y atención en consultorios jurídicos. La Ley 1251 de 2008, por la cual se fijan normas para la protección, promoción y defensa de los derechos de las personas adultas mayores y se incluyen directrices generales para la Política Nacional de Envejecimiento y Vejez. La ley 1276 de 2009, ordena la protección de las personas adultas mayores, a través de los centros vida o centros día, como instituciones que contribuyen a brindarles una atención integral a sus necesidades y mejorar su calidad de vida. La Ley 1315 de 2009, determina la condiciones mínimas para garantizar la atención y prestación de servicios integrales con calidad a las personas adultas mayores en instituciones de hospedaje, cuidado, bienestar y asistencia social (centros de protección, centros día e instituciones de atención).

Decreto reglamentario de la Ley 1251 de 2008, estableciendo el Consejo Nacional de Envejecimiento y Vejez.

La familia como corresponsable del cuidado

Por otro lado, y sin lugar a dudas, la familia juega un papel muy importante en el cuidado del adulto mayor, es una corresponsabilidad el hecho de reconocer al adulto como un ciudadano de derecho, también de reconocerlo como un ser humano valioso por toda su historia, trayectoria, reconocerlo desde su humanidad, desde su dignidad como un sujeto que aportó y produjo durante toda su vida y que al final de sus días requiere del cariño, la ternura, la comprensión de aquellos que él mismo ayudó a crecer.

Deberes de la familia

Se saca de forma literal los deberes de la familia incluidos en la Ley 1251 de 2008

De la Familia

a) Reconocer y fortalecer las habilidades, competencias, destrezas y conocimientos del adulto mayor;
b) Respetar y generar espacios donde se promuevan los derechos de los adultos mayores;
c) Propiciar al adulto mayor de un ambiente de amor, respeto, reconocimiento y ayuda;
d) Brindar un entorno que satisfaga las necesidades básicas para mantener una adecuada nutrición, salud, desarrollo físico, psíquico, psicomotor, emocional y afectivo;
e) Establecer espacios de relación intergeneracional entre los miembros de la familia;
f) Proteger al adulto mayor de todo acto o hecho que atente o vulnere los derechos, vida, integridad, honra y bienes;
g) Vincular al adulto mayor en los servicios de seguridad social y sistema de salud;
h) Proporcionar al adulto mayor espacios de recreación, cultura y deporte;
i) Brindar apoyo y ayuda especial al adulto mayor en estado de discapacidad;
j) Respetar las vivencias, cultura, tradiciones y expresiones de los adultos mayores;
k) Promover la participación de los adultos mayores en la discusión, diseño, formulación y ejecución de políticas, planes, programas y proyectos de interés para la familia, la sociedad y el Estado.
l) Aceptar el ejercicio de la autonomía y la autorrealización personal de los adultos mayores.
m) Atender las necesidades psicoafectivas del adulto mayor cuando se encuentre en condiciones de institucionalización. En ningún caso podrán dejarlo abandonado y a cargo de la institución sin mantener los lazos familiares.

Reflexión final

Finalmente, para construir una conciencia del cuidado, respeto, acompañamiento en esta etapa de la vida, la familia debe comenzar un trabajo desde los valores, además de educarse he informarse de los cambios que sufre un ser humano en esta etapa de la vida. Importante también conocer todas las ayudas que se tienen para lograr que adultos tengan las mejores condiciones de vida.

Los centros geriátricos, los gerontológicos y los gerontogeriátricos cumplen un papel importantísimo como red de apoyo, claro está, aquellos que cumplen cabalmente con la norma, están legalmente constituidos, tienen protocolos de cuidado, cuentan con equipo idóneo y entrenado para dicho cuidado son los mejores lugares para entregar el cuidado pero con una relación continúa entre las partes.

Bibliografía

LEY 1251 DE 2008 (noviembre 27) Diario Oficial No. 47.186 de 27 de noviembre de 2008, CONGRESO DE LA REPÚBLICA

 

Por la cual se dictan normas tendientes a procurar la protección, promoción y defensa de los derechos de los adultos mayores. Tomado de: https://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/ley_1251_2008.htm