La calidad del cuidado que recibe una persona con deterioro cognitivo no depende únicamente de la institución que la atiende, sino de cómo están formados quienes la cuidan.
Por eso, hay decisiones que ocurren fuera de las habitaciones, pero que impactan directamente la vida de los pacientes y sus familias.
Una de ellas acaba de ocurrir.
Centro Reloj de Arena fue invitado a integrar, como miembro fundador, el Consejo Empresarial Asesor de la Escuela de Salud y Cuidado de CESDE: un espacio donde el sector productivo incide directamente en la formación de los futuros auxiliares y profesionales del cuidado.
Un espacio donde se define cómo se va a cuidar en el futuro
Este Consejo no es un evento puntual ni un reconocimiento simbólico.
Es un órgano de gobernanza académica que reúne a un grupo reducido de instituciones del sector salud para asegurar que la formación técnica responda a las necesidades reales del entorno.
A través de sesiones periódicas, este espacio tiene la capacidad de:
- Identificar brechas en la formación actual
- Anticipar tendencias en el cuidado de la salud
- Ajustar los currículos de formación técnica
- Traducir la experiencia del día a día en decisiones académicas concretas
En otras palabras, es un punto de conexión directo entre lo que ocurre en las aulas y lo que realmente exige el cuidado de una persona mayor con deterioro cognitivo.
La experiencia del cuidado llevada a la formación
La participación de Centro Reloj de Arena en este Consejo implica que su modelo de atención —basado en un enfoque interdisciplinario— tendrá incidencia en la formación de nuevos profesionales.
No se trata solo de enseñar técnicas. Se trata de formar personas capaces de comprender la complejidad del cuidado, tomar decisiones con criterio clínico y sostener procesos desde la dignidad, la empatía y el conocimiento.
Este tipo de espacios permite que lo aprendido en la práctica no se quede dentro de la institución, sino que contribuya a elevar el estándar del sector.
Más que participar: influir en el estándar del cuidado
La invitación, realizada por la rectoría de CESDE y la dirección de su Escuela de Salud y Cuidado, reconoce la trayectoria de Centro Reloj de Arena en el abordaje del deterioro cognitivo y su capacidad de aportar a la formación del talento humano.
Ser parte de este Consejo implica asumir un rol activo: no solo adaptarse a los cambios del sector, sino contribuir a definirlos.
¿Qué significa esto para las familias?
Para quienes confían el cuidado de un ser querido, esto tiene una implicación directa:
La institución que eligen no solo aplica buenas prácticas, sino que participa en la construcción de esas prácticas a nivel formativo.
Esto se traduce en:
- Mayor capacidad para atraer y formar talento calificado
- Actualización constante en metodologías de cuidado
- Un enfoque que no se queda estático, sino que evoluciona con el sector
Un compromiso que trasciende la institución
Esta alianza se suma a la apuesta de Centro Reloj de Arena por la formación continua, la investigación aplicada y el fortalecimiento de redes en el sector salud.
Porque mejorar el cuidado no es solo una tarea interna. Es una responsabilidad compartida que comienza, en gran parte, en cómo se forman quienes lo hacen posible.